Hay inventos que se fabrican con el objetivo de hacernos la vida un poco más fácil, y otros que nos puedan ayudar en nuestro día a día, aunque sea solo un poco. Uno de estos inventos, que nos ha ayudado a poder construir una rutina para nuestro día a día, es el despertador. Se puede activar mediante un reloj o con un dispositivo como el móvil o una tablet.

Desde hace siglos, el ser humano a utilizado diferentes tipos de despertador para poder levantarse cada mañana para acudir al trabajo, llevar a los niños a clase, para aprovechar mejor la mañana… con diferentes sistemas.

Sin embargo, ¿a cuántos les cuesta levantarse por las mañanas por mucho que golpean el despertador? ¿O qué han apagado el despertador sin darse cuenta y ahora llegan tarde a trabajar? Existen algunos despertadores que una vez que se activan salen corriendo y se mueven por la habitación hasta que se apagan. Pero eso puede resultar bastante incómodo para el resto de la gente que vive en la casa.

Por ello, el inventor Winson Tam, ha pensado en una forma de lograr que el despertador cumpla su función de levantarnos de la cama literalmente: una alfombra despertador bautizada como Ruggie.

Dicha alfombra está compuesta por una espuma viscoelástica, con un sensor táctil incorporado y una pantalla LED. Al contrario que la mayoría de despertadores, la alfombra no cuenta con un botón de retraso para que la alarma suene cinco minutos más tarde, por lo que la única opción para que deje de sonar es apagarla.

Pues el mecanismo de la alfombra Ruggie es muy sencillo: tras haberla programado con los pies, para que suene a una hora determinada, sonará con un fuerte sonido para despertarte. La única forma de apagarla es situarse de pie sobre ella, y la presión la apagará.

Un despertador que sin lugar a dudas le vendrá muy bien a esa gente que le cuesta mucho levantarse de la cama cada mañana.

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