Los drones tienen ya más de un siglo de historia. En la primera y segunda Guerra Mundial se usaron para ayudar a los soldados a practicar para el combate, y que estuvieran preparados para hacer frente al enemigo. Actualmente siguen siendo utilizados por el ejército para realizar misiones de reconocimiento y de búsqueda.

Pero, con la llegada del siglo XX se empezó a buscar otro uso a estos robots no tripulados: que se comercializasen para su uso doméstico. No obstante, debido a la avanzada tecnología que utilizaban su coste era muy elevado, pudiendo alcanzar los modelos más sencillos hasta los 3.000 euros.

Los drones, un revolucionario aparato cada vez más barato

A pesar de ello, los drones fueron muy bien acogidos entre el público, pues todos deseaban utilizar este moderno entretenimiento. Aparecieron los drones controlados por radiocontrol, que muy pronto consiguieron fama por todo el planeta. Cada año, nuevos modelos de drones han salido al mercado con nuevas aplicaciones: conexión a internet, cámaras con alta resolución para tomar fotos desde el aire, la posibilidad de sumergirlo dentro del agua, modelos que cada vez alcanzan más altitud, etc.

Gracias al avance tecnológico, y a su gran aceptación, se han ido abaratando los costes de su producción, lo que permite hoy en día comprar drones baratos. Siguen habiendo drones que no son accesibles para todos los bolsillos, pues su uso está destinado para profesionales que no solo buscan el entretenimiento de hacer volar el aparato, sino que quieren tomar fotografías de paisajes a vista de pájaro, como por ejemplo cineastas para rodar una película o grabar alguna escena. Por otra parte, hay drones muy baratos con modelos muy sencillos, destinados al mero entretenimiento. Algunos drones son fabricados para que los niños puedan jugar, con aplicaciones básicas, poca capacidad de vuelo y una batería de corta duración.

Poco a poco los drones van incorporándose a la vida cotidiana de muchas personas, y varias empresas han visto en ellos una oportunidad para ampliar sus horizontes comerciales, como Amazon que ya ha comenzado en Estados Unidos a probar un servicio de entrega de pedidos utilizando drones. Su uso también se ha extendido a otras áreas, como la agricultura. Gracias a un dron, un agricultor puede ver, en tiempo real, cómo avanza el trabajo, el estado de las cosechas y distribuir mejor las tareas.

En otras áreas, como la sanitaria, los drones han supuesto un gran avance. Si ha habido un accidente, hasta que llegue la ambulancia un médico puede enviar un dron hasta el lugar y dar indicaciones a los que estén con el accidentado hasta que llegue la ambulancia. Son muy utilizados también en tareas de rescate, pues su pequeño tamaño y ligereza les permite recorrer distancias rápidamente y encontrar, a vista de pájaro, a los supervivientes de un desastre natural o que se hayan perdido en una montaña o hayan sido arrastrados por la corriente del mar.

La fama que han conseguido los drones, especialmente ahora que son tan accesibles, ha hecho qué varios países establezcan su normativa para su uso, entre ellos España.

Dejar respuesta