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Una sobreviviente del asesino, describió al joven acusado de asesinar a nueve personas de color en una iglesia de Carolina del Sur, como alguien “malvado, malvado, lo más malvado que se pudiera llegar a ser”.

Tywanza, el hijo de Felicia Sanders, fue asesinado en la masacre, que ocurrió el 17 de junio del año 2015. Ella dijo el miércoles 7 de diciembre de 2016 que Roof había sido admitido en el grupo de estudio de la Biblia y luego abrió fuego contra los presentes, en el primer juicio contra Dylann Roof. Conocidos y familiares de las víctimas empezaron a llorar después de escuchar el testimonio de Sanders.

Incluso la madre del acusado de 22 años, se vio obligada a abandonar la sala luego de sufrir problemas de corazón, según contaron los abogados del acusado. El chico se enfrenta actualmente a 33 cargos federales, entre los que se incluyen crímenes de odio, si el jurado lo declarara culpable tendría que decidir si lo sentenciarían a la pena de muerte. Durante el testimonio Alexander Roof se quedó sentado mirando la mesa la defensa.

Guerra racial

Después de más de un año, los recuerdos de esta terrible masacre se reavivaron en el juicio, que se ha llevado a cabo en una corte que está ubicada a 2 km de la Iglesia en donde ocurrió la tragedia. Jay Richardson, el fiscal, le dijo al jurado que el joven disparó más de 70 balas dentro de la Iglesia y que 60 de estas impactaron a las víctimas. Además el acusado lleno de odio, insultó a las víctimas mientras la atacaba, contó el fiscal. Según relataron los sobrevivientes el chico empezó a gritar: “¡están tomando el mundo y violando nuestras mujeres blancas!”

El abogado del chico dijo que no iba a llamar a ningún testigo, porque no había duda de que su cliente había cometido el crimen, sin embargo su familia pretende que le den cadena perpetua y no la pena de muerte.

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